El otoño y la primavera son estados de ánimo. Uno de despedida y otro de bienvenida. ¿Qué son entonces el invierno y el verano? ¿Estaciones constantes? No lo creo. Me gusta centrarme en los momentos oscuros, en los días nublados, en esos días que la gente llama feos, porque es ahí donde yo encuentro paz. Los días fríos son unos incomprendidos, como yo.

Rascafría y Puerto de Navacerrada, noviembre de 2019.